Nosotros:

Al finalizar el año 2004, casi como un regalo de Navidad, se cumplió nuestro sueño, por fin decidimos aumentar nuestra familia con un nuevo miembro, una hembra Shar-Pei, Moka.El deseo de ambos cumplido por fin, nuestro primer Shar-Pei, una bolita negra llena de arrugas, con un hocico sobresaliente de hipopótamo y una carita llena de expresividad. En cuanto la tuvimos entre nuestros brazos nos enamoramos aún más de ella, sus ronroneos, sus ronquiditos, su manera de mirarte, toda ella desprendía ternura y amor.

Siempre hemos convivido con perros, pero debo reconocer que esta raza nos ha sorprendido gratamente, son especiales, no sólo estéticamente, su carácter es peculiar, sus hábitos son diferentes al resto de razas, su forma de comunicarse contigo y su actitud frente a otros perros aún los hacen más especiales. Nunca habríamos creído que podría darnos tanto amor y sobre todo hacernos vivir una experiencia tan bonita.  

Día a día vamos aprendiendo más sobre la raza, y poco a poco hemos ido aumentando nuestra familia, nos quedan muchas vivencias que pasar aún junto a ella y nuestros arrugaditos, vivencias, que estaremos encantados de compartir con todos vosotros.
Nuestros perros conviven con nosotros, teniendo muy en cuenta sus necesidades de espacio y de dedicación, ellos forman parte de la familia, y viven felices, disponen de un gran espacio donde correr y jugar y disfrutan de la casa (incluimos sofás, sillas, sus camas, las nuestras,....) casi a su libre antojo. Verlos felices y sanos es nuestro mayor deseo.

 Los shar peis provocan en ti nuevas sensaciones, es difícil de explicar, pero por algo es la raza más rara del mundo, no sólo por su apariencia. Pon un Shar-Pei en tu vida.